Galería Norte Verde

Pabellón de Chile de la Bienal de Arquitectura de Venecia 2021 llega al Museo de Arte Contemporáneo

La muestra colectiva contempla 500 óleos sobre tela que corresponden a testimonios sobre la población José María Caro. Todas las pinturas están contenidas dentro de una instalación de madera de pino azul, en el museo ubicado en Parque Forestal.

Este martes 18 de enero en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) se inauguró “Testimonial Spaces”, pabellón de Chile que participó en la Bienal de Arquitectura de Venecia 2021. La muestra curada por Emilio Marín y Rodrigo Sepúlveda se construye sobre la base del trabajo colectivo realizado en torno a la población José María Caro, donde vecinos y vecinas respondieron a la interrogante del cómo vamos a vivir juntos. El proyecto chileno en la Bienal de Arquitectura de Venecia se realizó desde un trabajo mancomunado entre el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y la Dirección de Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores, DIRAC.

“Como ministerio consideramos que la participación de Chile en este certamen es de gran relevancia, pues la Bienal de Arquitectura de Venecia es un encuentro que difunde internacionalmente esta disciplina. Fomentar la obra y trabajo de artistas en las principales muestras internacionales es fundamental para seguir trabajando en ámbitos tan relevantes como la participación, promoción y valoración de los creadores y sus obras”, señaló la ministra de las Culturas Consuelo Valdés.

Para este proyecto, un grupo de pintores e historiadores tomaron una serie de relatos del barrio que comprende las comunas de Lo Espejo y parte de Pedro Aguirre Cerda, en el sur de Santiago, para transformarlos en imágenes que evocan espacios, recorridos y testimonios pasados y presentes dentro de la comunidad. En total, son 500 testimonios los que se transformaron en 500 óleos sobre tela que se encuentran contenidos dentro de una instalación de madera de pino azul ubicada en el hall del MAC Parque Forestal.

“La población José María Caro es una población emblemática, un plan urbano de fines de los años 60 que dio una solución habitacional al problema que enfrentaba Santiago luego de un masivo éxodo rural. Si bien no es una de las primeras soluciones para el problema habitacional, fue una de las más grandes, llegando a tener hasta 100.000 habitantes, cantidad muy superior a muchas de las ciudades intermedias de la época. El lugar vivió desde sus inicios momentos de crisis, marcado por el abandono del Estado. Esto obligó a los pobladores a organizarse para poder salir adelante, y dio una identidad propia a los habitantes de la población”, destaca Emilio Marín, uno de los curadores de la muestra.

La instalación “Testimonial Spaces” busca promover recuerdos, anhelos, tácticas de espacios de una vida integrada, de una ciudad que resulta de un inventario lleno de estereotipos, donde las arquitecturas, imaginarios cotidianos, espacios comunes y las circunstancias, vuelven a construir una ciudad viva: una casa, una plaza, la feria, la cancha, el barrio, el vivir junto a otros.

“Para el MAC es muy relevante contar en su programación, como última exhibición a inaugurar de su periodo 2021, con la participación de este proyecto interdisciplinar, el cual convoca a distintos saberes y conocimientos, para intensificar una pregunta sobre nuestra manera de convivir, sobre cómo recordamos y exponemos los testimonios y experiencias de nuestro habitar. Una innegable vinculación para el arte contemporáneo y las prácticas sensibles que operan desde nuevos modelos de representación. Por otro lado, resaltamos el trabajo colaborativo que se ha logrado entre el Ministerio de las Culturas, el Ministerio de Relaciones Exteriores, el equipo gestor del proyecto y los artistas”, comenta Daniel Cruz, director del MAC.

El proyecto Testimonial Spaces fue seleccionado por un destacado jurado en el concurso realizado el 2019 por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Chile, a través de su área de Arquitectura. El comisario del Pabellón Nacional es el arquitecto Cristóbal Molina, y sus curadores son los arquitectos de la Universidad de Chile Emilio Marín, profesor de la FADEU de la Pontificia Universidad Católica; y Rodrigo Sepúlveda, quién es académico de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de Universidad de Chile. El equipo curatorial incluye también al artista y académico de la Universidad de Chile Pablo Ferrer, quien trabajó en conjunto con los arquitectos haciéndose cargo de la propuesta pictórica y definiendo su articulación con la instalación. Otros participantes fueron Juan Radic como historiador, María Gracia Fernández en el diseño gráfico, Pablo Brugnoli en museografía y Victoria Campino en la iluminación.


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